No es fácil aceptar el hecho de que el virus, Sars-cov II, llegó para quedarse, pero es una realidad. La pandemia nos dejó duras enseñanzas. El comportamiento del ser humano frente a su propia salud, dió un giro positivo. Mucha gente seguirá usando tapabocas por mucho tiempo y lo mejor, será mantenido el habito higiénico de lavarse las manos. Dios es Grande.
EDGARDO NOVITEÑO.